07/04/2009
Iqbal Masih
Iqbal Masih tenía cuatro años cuando su padre lo cedió a una fábrica de alfombras de Punjab a cambio de un préstamo para pagar la boda de Aslam, el hijo mayor. Era un hecho habitual: los hijos menores eran entregados a cambio de préstamos, para casar a los mayores. Fue en estas circunstancias que el 1987 Iqbal empezó a trabajar más de 12 horas diarias haciendo alfombras para devolver el préstamo familiar, pero a causa tanto de los intereses que había impuesto el amo sobre el préstamo, como de los nuevos préstamos solicitados por el padre, la deuda se iba haciendo cada vez mayor, hasta que llegó a las 13.000 rupias.
Su cuerpo encorvo a raíz de la postura diaria en la que tenía que trabajar, sentado frente a un telar, tejiendo alfombras, su cuerpo tenia el aspecto de un niño de 6 años, su crecimiento se detuvo.
Con una comida al día y encadenado a su telar, vivía a lado de cientos de niños en su misma condición, soportando los más crueles tratos.
Al cabo de cinco años escapó y conoció a Ehsan Khan, un luchador contra el trabajo esclavo, creador del Bhatta Mazdoor Mahaz (Frente de los trabajadores de ladrillos). Las fábricas de ladrillos era otro de los focos de trabajo esclavo: doce horas al día, bajo un calor tórrido, familias enteras trabajaban elaborando ladrillos. Niños y niñas, desde los cuatro y cinco años, trabajaban desde la mañana hasta la noche ayudando a sus padres.
Iqbal aprendió de Ehsan Khan a no tener miedo de denunciar la situación de los niños tejedores de alfombras. Y a partir de 1993 se convirtió en un líder infantil que denunciaba las condiciones laborales, los horarios y el régimen de esclavitud en el que viven aún los niños trabajadores en algunos telares de alfombras.
Viajo por el mundo denunciando las condiciones en que viven y trabajan millones de niños esclavos.

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