EnCieNDe Tu LlaMa

07/06/2008



La Pachamama en Mataderos
Entre los tantos tributos a la Pachamama -Madre Tierra- en su mes de agosto, hubo uno muy especial y diferente, el primer domingo del mes: en pleno Mataderos, barrio de la ciudad de Buenos Aires. En el contexto de su pintoresca feria, se abrió el pozo en el asfalto para tomar contacto con la tierra. Originarios, latinoamericanos y extranjeros le agradecieron y pidieron a la Pachamama a modo indígena: a través de ofrendas.
Ahí está la tierra, que será venerada. Esa que alimenta al hombre, que le da trabajo, sufrimiento y satisfacciones. El pozo la contiene, negra, húmeda; madre de las raíces, del fruto que calma el hambre. Madre que contiene en subterráneas venas el agua que calma la sed; madre que da camino por caminar; madre que, a veces, iracunda por los daños, nos hace morder el polvo. El originario la llama Pachamama, Madre Tierra. “De ella venimos, y hacia ella vamos”, dicen los labios aymara de Rosalía al comienzo de la ceremonia. Ceremonia tan antigua que se remonta a las creencias preincaicas del milenario pueblo centro-andino. Normalmente se hace rodeada de cerros, tal vez de los mismísimos Andes. El gran pozo, canal de veneración, es escavado con cuidado, hasta el contacto directo con la tierra, con su estado visceral oscuro, denso.
Pero esta vez la Pachamama fue buscada a través del duro asfalto. El pozo, rodeado de paisaje urbano, en una tradicional plazoleta del barrio porteño de Mataderos, se hunde en la cáscara de alquitrán, para reencontrarla. Y ahí, un domingo, en la pintoresca feria de Mataderos, descendientes de originarios, latinoamericanos y extranjeros, le rinden tributo a la Pachamama. “En agosto empezamos a dar a nuestra Madre Tierra las ofrendas, y a través del pozo la alimentamos”, cuenta Rosalía, micrófono en mano, frente a la multitud que se juntó en la feria de Mataderos. Mientras, sale humo del hoyo por los cigarrillos prendidos en ofrenda. Se transforma el ambiente, inició el ritual. “Al darle, se puede agradecer y hacer algún pedido”, sigue Rosalía, vestida con estampados de diseño colla.
La gente va pasando, le da hojas de coca, maíz, quinoa, guizos, hasta locro y asado criollo; vino, licores. Lejos de ser el homenaje tradicional, con comidas típicas andinas; “acá en la ciudad lo hacemos como se puede, pero lo que importa es hacerlo con fe, de corazón”, dice, segura, Rosalía. Porque lo esencial no es dónde se hace, “uno puede hacerlo en el jardín de su casa, en una plaza, o, bueno, acá mismo. Lo importante es agradecerle a la Pachamama que nos da vida”,

 
 

artefotos - 09/07/2008 07:57:21 dijo:
artefotos
HOLA VIVIANA TE INVITO A VER NUEVAS OBRAS SALUDOS AL

orfebrecubano - 02/07/2008 08:48:38 dijo:
orfebrecubano
que bueno es tener tradiciones como esa. la verdad un pueblo sin raices ni tradiciones no es pueblo.
bueno paso por aca para darte mis mas cordiales saludos y decirte que aunque me demoro en pasar siempre me acuerdo de mis amogos de aca. date una vuelta por mi flod, estoy seguro que te va a gustar. hace mucho tiempo te comente que iba a publicar eso y ya lo cumpli.
bueno buena suerte en todo. un abrazo para ti y todos los tuyos. puedes escribirme a orfebrecubano@live.com lo leo a diario casi. a flodeo casi que no entro por probllemas de la coneccion.
chaooo. otro abrazo.

doriraciti@hotmail.com - 09/06/2008 08:12:25 dijo:
Vivi
hermosísimo tu trabajo y tan emocionante como el texto




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