Minhas Novidades
- madre
- 23/10/2008
- Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor
y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que, siendo joven, tiene la reflexión de una anciana
y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio
y, si es instruida, se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer que, siendo pobre, se satisface con la felicidad de los que ama
y, siendo rica, daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que, siendo vigorosa, se estremece con el lamento de un niño
y, siendo débil, se resiste a veces con la bravura del león.
Una mujer que, mientras vive no sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan,
pero después de muerta daríamos todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un solo instante,
por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar una sola sílaba de sus labios.
De esa mujer no me exijáis el nombre si no queréis que empape con lágrimas vuestro álbum
porque ya la vi pasar en mi camino.
Cuando crezcan vuestros hijos leédles esta página
- madre
- 23/10/2008
- Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor
y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que, siendo joven, tiene la reflexión de una anciana
y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio
y, si es instruida, se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer que, siendo pobre, se satisface con la felicidad de los que ama
y, siendo rica, daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que, siendo vigorosa, se estremece con el lamento de un niño
y, siendo débil, se resiste a veces con la bravura del león.
Una mujer que, mientras vive no sabemos estimar porque a su lado todos los dolores se olvidan,
pero después de muerta daríamos todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un solo instante,
por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar una sola sílaba de sus labios.
De esa mujer no me exijáis el nombre si no queréis que empape con lágrimas vuestro álbum
porque ya la vi pasar en mi camino.
Cuando crezcan vuestros hijos leédles esta página
- FUTA NAWEL
- 13/06/2008
- FUTA NAWEL
Kiñeke meu
Chi pu kallfü willi meu
Ñi wülngiñ meu akui
Ngelleke Füta Nawel ñi
Karüntu ül.
Kimalan ñi witrantu meken
Nengümnengümngelu ñi nge
Kam petu ñi mollfün ñi leufü
Ñi katrüñmangemun ñi lipang.
Wichafi ñi am
Weñangkün ül pewen meu
Ka pu kuifike dungun meu
Akui ñi wülngiñ meu
Welu inche kizu
Kimfiñ ñi chem pin engün
Wütre meu ñi llükalen
Wengamnierpun chi füta mawidantu
Ñi larpuam.
Feymeu ñi nge meu
Petu ñami
Doy inalechi pu wangülen.
( Del libro “Walinto” )
- FUTA NAWEL
- 13/06/2008
- FUTA NAFUTA NAWEL
Kiñeke meu
Chi pu kallfü willi meu
Ñi wülngiñ meu akui
Ngelleke Füta Nawel ñi
Karüntu ül.
Kimalan ñi witrantu meken
Nengümnengümngelu ñi nge
Kam petu ñi mollfün ñi leufü
Ñi katrüñmangemun ñi lipang.
Wichafi ñi am
Weñangkün ül pewen meu
Ka pu kuifike dungun meu
Akui ñi wülngiñ meu
Welu inche kizu
Kimfiñ ñi chem pin engün
Wütre meu ñi llükalen
Wengamnierpun chi füta mawidantu
Ñi larpuam.
Feymeu ñi nge meu
Petu ñami
Doy inalechi pu wangülen.
( Del libro “Walinto” )
WEL
Kiñeke meu
Chi pu kallfü willi meu
Ñi wülngiñ meu akui
Ngelleke Füta Nawel ñi
Karüntu ül.
Kimalan ñi witrantu meken
Nengümnengümngelu ñi nge
Kam petu ñi mollfün ñi leufü
Ñi katrüñmangemun ñi lipang.
Wichafi ñi am
Weñangkün ül pewen meu
Ka pu kuifike dungun meu
Akui ñi wülngiñ meu
Welu inche kizu
Kimfiñ ñi chem pin engün
Wütre meu ñi llükalen
Wengamnierpun chi füta mawidantu
Ñi larpuam.
Feymeu ñi nge meu
Petu ñami
Doy inalechi pu wangülen.
( Del libro “Walinto” )
- el cultrum
- 29/04/2008
- Allá en lsa tierras del sur americano donde la realidad es mito y leyenda de antigua estirpe, los más viejos enrte los viejos afirman que el padre - creador de la música es el viento. Y no les falta razones, porque es cierto que allá curruf (viento) sopla su flauta en los pajonales, se vuelve trompeta en los remolinos, redobla como timbal, entre las piedras y el agua, y es manso violín en los cañadones largos y protegidos...
En efecto, posiblemente del viento las culturas australes aprendieron a hacer musica. Quizás del mítico Elëngasen, su progenitor y seños, el autor de los curruf-taieles...
Dicen que en la lengua araucana no existe una palabra para designar la música. No hace falta. Los instrumentos musicales hablan por sí solos de su presenciaen el pueblo y su cultura... ¿Cómo negarla cuando suenan el quinquercahue o la pifilca?. Y aunque todavía no hubiera ritmos indígenas ni instrumentos, el viento -músico si existiría, y seguiría dando notas para sus legendarios taieles...
Entre todos los instrumentos musicales Nguenechén, el Padre de las razas aborígenes, eligió el cultrún y lo puso en las manos de la machi. Desde entonces es sagrado. Su vientre resonador tiene el perfume y las voces misteriosas de las maderas con que se talla: el foye (canelo) el triwe (laurel), el cipres o el raulí. Y es para que no se escapen que los artesanos le ponen bien ajustado sobre la redonda boca el parche de cuero pelado.
Es el cultrún el instrumento chamánico por excelencia, y esto ocurre desde sus antepasados, el tambor divino de los magos hindúes y el tibetano. Por eso el rito acompaña su nacimiento como instrumento compañero e inspirador del trance mítico. Quienes lo han visto dicen que antes de tensar la membrana del cultrún la machi mete adentro su canto y con él parte de su pullú o alma... Y es fama que introduce las propiedades mágicas o curativas al colocar por la abertura a punto de cerrarse, piedritas de colores, plumas, pelo de animales o hierbas medicinales...
Los mapuches aseguran que cuando la meica hechicera toma el cultrún tiene el munco en su mano. Y así debe ser nomás, no solo por su forma semiesférica característica sino también porque los dibujos que lo ornamentan, con sus sagrados azules, amarillos y blancos, con su cruz abarcadora y sus estrañas figuras, representan posiblemente el orden y equilibrio entre el cosmos y sus criaturas.
Con el cultrún junto a su pecho la mediadora sagrada está a la altura de su dios, y con el palo percutor de cabeza de rellmú (arco iris)puede invocarlo y obtener la gracia o petición. Con él hace sus rogativas, y con él vuela el más allá, con él acompaña los taieles y danza en torno al rehue (altar sagrado), con él se instala el camaruco y bate sin cesar... Como antes, ¿como siempre?.
Allá en el cerro sagrado de Yanquenao hay un cultrún de piedra. El misterio envuelve su presencia fósil. ¿Cuanto hace que su cuerpo es mineral? ¿Lo petrificó el Gualicho, celoso por el poder de la machi?. ¿Algún espíritu envidioso aprisionó así su alma de música?. Muchas lluvias y soles largos han caído desde entonces sobre el cultrún de piedra, pero no han borrado sus curiosos petroglifos. Quizás paea el Elëngasen cuando sopla pueda contar la historia de la Creación...¡quién sabe!
Al cultrún sagrado loa compaña en los nguillatunes (rogativas), la también sagrada pifïlca.Cuenta la leyenda que los valientes mapuches al son de la pifïlca pudieron rechazar a los poderosos incas conquistadores. Pero perdieron la pifïlca mágica... y todavía la buscan. Por eso la reproducen en madera o hueso y con sus timbres agudos parecen que las llaman en las rogativas... Especialmente cuendo el munday las bendice con su agua de trigos maduros. ¿Volverán a ser fuertes e invencibles cuando la encuentren?
En las rogativas rituales los mapuches acompañan los sonidos sagrados del cultrún y la pifïlca con los tonos graves de la trutruca . Esta hermana del erque norteño buscó el sur de la leyenda promisoria para vivir por sí misma, y tanto se aquerenció que no falta en el corazón de los nguillatunes.
Calro que un buen pillantún (orquesta sagrada) se completa con otro noble instrumento como el cull cull, el cuerno que es pariente del erquencho y que antiguamente hacia sonar sus graves alarmas en caso de peligro para la tribu. Y hasta con la wada, la rítmica sonaja aborígen.
Los músicos mapuches han recibido de sus hermanos americanos las inspiración e impulso para transplantar y adaptar formas instrumentales. Por eso también hacen música con el koolo o violín tehuelche, el ñolquín hermano menor de la trutruca el quinquercahue o gran violín araucano hecho con costillas de yeguarizo, el piloiloi descendiente de los incas que imita en madera o piedra la mítica flauta de Pan, el trompe con su diminuto cuerpo de hierro con forma armoniosa lira, o las cascavillas de sonantes pezuñas de hemul...
Los aborígenes de los confines patagónicos guardan viva memoria de los orígenes sagrados de l

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