17/10/2008
roberto
No hay inicio y tampoco hay un porque, todos sobrevivimos a la arena que se mueve y nos traga en su dimensión desconocida, cuando las galaxias se estuvieron convirtiendo en cultura y las religiones se morían en la selva, nada nos entretenía, los cuerpos se vaciaban de sentimientos y se llenaban de emociones, la naturaleza corrompida por la mano humana, sin los dioses para protegerla; porque se ha roto la comunicación divina entre ambos lados, porque nunca nada antes había existido y hoy generosa entre la multitud hacen brotar semillas de maldad púrpura, que caminan sin cesar entre los pueblos muertos y entre las ciudades ocultas, en su mascara putrefacta y maldita.

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